El cuento “las ruinas circulares” de Jorge Luis Borges, publicado en diciembre del año 1940, nos cuenta la historia de un hombre, del cual no sabemos ni como se llama, ni de donde proviene realmente. A este hombre, el cual aparece un día en una canoa que viene de río arriba, lo guía un propósito: soñar a un hombre, “quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad”. Durante días este hombre sueña con un hombre perfecto, su primer intento falla, y no puede traer al hombre que sueña a la realidad, pero la segunda vez logra su objetivo. El nuevo hombre, se va río abajo, mientras que, quien lo estuvo soñando se da cuenta, de que el mismo había sido el sueño de alguien más, y al igual que su creación había llegado de algún lugar río arriba.
Para mí, Borges con este cuento quiere demostrar como la realidad es sólo fruto de nuestros pensamientos, y como, en el fondo, moldeamos esta como nosotros queremos, así como el hombre en el cuento moldea a otro hombre, así como a él mejor le parece.
Por otro lado Borges, con su detallada descripción de los sueños del hombre, muestra, por lo menos a mi parecer, como el mundo del hombre es algo que en definitiva está al interior de su propia cabeza, algo que ocurre sólo en nuestro propio mundo interior, y que, por lo tanto, para cada persona es algo único.
El mundo que se imagina el personaje de Borges es un mundo que le pertenece a él, y cuando el personaje se imagina a otro, y este otro empieza a crear su mundo, es decir, empieza a pensar por sí mismo, escapa del mundo de su creador, pues apenas empieza a desarrollar su propia visión del mundo, empieza a ser. Y esto es, en el fondo, lo que Borges quiere transmitir con su cuento, o por lo menos yo estoy convencida de que así es. Por un lado, que nuestro mundo es una ficción creada por nuestra mente, y que, debido a que cada mente es única, es exclusiva para cada persona. Y por otro lado, que este mundo aparece apenas empezamos a pensar, es decir, que recién tenemos un mundo cuando empezamos a razonar, existimos tan pronto formulamos ideas por nosotros mismos, tan pronto nos creamos un propio universo. En el fondo lo que Borges quiere transmitir con su cuento es lo que ya Descartes defendía, “cogito ergo sum”, o en español: Pienso, luego existo.
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EVALUACIÓN
ResponderEliminarMuy interesante la tesis acerca de que cada uno crea su propia realidad a partir de nuestro primer razonamiento. Esta idea echaría por tierra grandes postulados ideológicos y religiosos y sería un gran tema a debatir.
¡¡¡Felicitaciones!!!
NOTA: 7.0